¿Se ha preguntado usted cómo proceder con la creatividad? ¿Cómo medir sus efectos sobre las ventas y utilidades?
“No son las locomotoras, sino las ideas, las que mueven y arrastran el mundo” Víctor Hugo
Una buena razón para pensar creativamente es que los clientes exigen cada vez más y no son más leales de lo que tienen que ser. El escenario de los mercados es muy dinámico y competitivo y cada día los clientes se preguntan qué es lo que haremos por ellos. El cliente (el jefe de todos los jefes) ha madurado mucho, reconoce lo obvio y no se conforma con el valor básico en lo que la mayoría de las veces sostenemos nuestra propuesta, por lo que la calidad y el precio no necesariamente es un distintivo que asegure nada.
Como todo en los negocios, la diferencia está en nuestras manos. Es el factor creatividad el primer paso. Todo se inicia en el diseño. No pienses en el diseño simplemente con agregados, piensa en el diseño como la esencia del producto. Aquí no nos limitamos a pensar solo en el diseño a los productos y servicios, ampliamos también a los procesos y organizaciones. Una buena perspectiva de diseño se enfoca en el núcleo del negocio, es decir, misión, metas, productos/servicios, estructura organizacional y la manera como persigue oportunidades.
¿Cómo hacer de la creatividad un buen negocio?
En la medida que nuestros países y empresas sean capaces de movilizar ideas, talento y organizaciones creativas, estaremos en mejor posición de enfocar y resolver los problemas que nos aquejan. Para ello, se requiere un modelo gerencial capaz de transformar la mentalidad controladora de quienes dirigen a una mentalidad emancipadora de la creatividad, que inspiren, escuchen y faciliten el proceso de transformación con un amplio y verdadero liderazgo. “Creadores de riqueza”
¿En qué lugar de las prioridades dejamos la creatividad e inventiva? Para muchas compañías y ni qué decir de los gobiernos esto ni siquiera está en
¿De qué forma podríamos seguirle la pista a la competencia o alejarnos de ella y provocar el desarrollo de productos y servicios innovadores? Las respuestas tal vez tengan muchas formas y combinaciones posibles, sin embargo, todas las opciones serán el resultado de cómo se manejen los conocimientos corporativos y se multiplique la eficacia de su capital creativo. Se hace necesario entonces representar y manejar el valor crítico concedido a sus niveles intelectuales y creativos. Lo malo es que no se sabe cómo proceder de ahí en adelante, o peor aún, que en nuestras organizaciones los líderes se encuentren en el círculo de la miopía, es decir, que tienen la tendencia de buscar la creatividad e innovación solo en los productos, no ven nada más allá de lo obvio.
Existen pensadores que sostienen que los actos de miopía son también actos creativos, los que los hace parte del proceso creativo, no obstante, otros sostienen que las críticas miopes terminan por minar
Si bien, muchas iniciativas merecen fracasar, no hay por qué temerle al fracaso. ¿Recuerda este viejo dicho? “El fracaso es un huérfano, mientras que el éxito tiene mil padres”.
Por otro lado, y pensando en lo positivo de todo esto, es que cuando se encuentren las respuestas estaremos en capacidad de contar con un perfil diagnóstico de los procesos creativos que operan en su organización (sea ésta de carácter público o privado), de forma tal que empecemos a aprender la disciplina de la creatividad.
En nuestro próximo escrito abordaremos los temas en mayor profundidad. Incluso, le daremos algunas ideas de cómo enfocar su perfil diagnóstico para iniciar el proceso de auditoría de iniciativas de creatividad.
Saludos,
Eysel.


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